El supervisor de turno es responsable de asistir a la gerencia en el seguimiento de las actividades diarias de sus subordinados, contribuir al control de la productividad del personal, asignar responsabilidades para tareas específicas dentro del marco establecido por la gerencia, dar instrucciones de trabajo y supervisar la programación para garantizar una cobertura adecuada de los turnos. Asimismo, este puesto se encarga de conocer y supervisar el cumplimiento de todos los estándares corporativos y, mediante el liderazgo y el ejemplo, fomenta el máximo rendimiento en ventas y atención al cliente entre los demás empleados. Además, desempeña todas las demás responsabilidades que le asigne la empresa o la gerencia.